Un Fitbit ocupa otro sitio que un reloj de entrenamiento. Es el aparato que tu deportista lleva mientras trabaja, duerme y se recupera, así que va muy bien para los números de entre sesiones, no para los de dentro.
Dónde encaja
Coachbox coge los datos diarios de una sola plataforma, así que los números de tu panel nunca se contradicen. Esa elección es aparte de dónde vienen los entrenamientos. Un deportista puede grabar cada sesión en un Garmin y aun así recibir de Fitbit los pasos, el sueño y la frecuencia cardíaca en reposo, porque lleva el Fitbit las otras veintidós horas del día.
Lo eliges en Configuración, Sincronización, Métricas.
También los entrenamientos
Las actividades grabadas con el propio Fitbit también llegan, con los datos que captó el aparato. Para casi todos los deportistas eso es el paseo, la sesión de gimnasio o el rodaje suave que hicieron sin ponerse el reloj de entrenamiento, y sigue contando para la carga que estás siguiendo.
En un solo sentido
Fitbit no acepta un entrenamiento estructurado de otra plataforma, así que no vuelve nada por el otro lado. Tu deportista sigue la sesión planificada en la app de Coachbox.
