La aclimatación al calor solo funciona si el deportista se calienta de verdad, durante bastante tiempo y bastantes veces. Sin un número que lo mida, eso es adivinar con cara de plan.
Lo que lee Coachbox
Dos números: tu temperatura corporal central y la de tu piel, las dos en grados Celsius y las dos junto al pulso y la potencia del entrenamiento. Coachbox guarda la media, el valor más bajo y el más alto de cada sesión y de cada vuelta, así que un bloque de calor es algo que puedes revisar después en vez de algo que esperas que saliera bien.
No hay nada que conectar
El sensor mete sus valores en el archivo que graba tu reloj. Cuando el entrenamiento llega a Coachbox la curva de temperatura ya viene dentro, así que no hay cuenta que enlazar ni sincronización aparte.
Entrenar por temperatura
Cuando el número existe, una sesión de calor deja de ser “rueda dentro y sin ventilador” y pasa a ser un objetivo que puedes mantener y comprobar. Tú marcas un rango, tu deportista lo aguanta y después ves cuánto tiempo estuvo ahí de verdad, en vez de lo caluroso que recuerda haberlo pasado.

