En Zwift se rueda buena parte del volumen de invierno. Un bloque indoor se cae si la sesión que aparece en pantalla no es la que planificaste, así que meter tu propio entrenamiento en Zwift importa.
Hoy lo haces a mano. Son tres pasos y te lleva alrededor de un minuto.
Cómo llega la sesión
Exportas el entrenamiento desde Coachbox como archivo de Zwift. Ese archivo lo mueves a la carpeta de entrenamientos que Zwift lee en tu ordenador. Arranca Zwift y la sesión está en Workouts, Custom, coachbox, con tus series y tus objetivos de potencia tal como los montaste.
Zwift solo lee esa carpeta al arrancar. Mueve primero el archivo y abre Zwift después.
Lo que este camino no cubre
Tú mueves el archivo, así que cada sesión es su propia exportación. Las salidas terminadas tampoco vuelven a Coachbox por Zwift. Llegan a tu calendario por la otra conexión que use tu deportista, normalmente su reloj o ciclocomputador.
Dos cosas que conviene mirar antes
El entrenamiento tiene que ir por potencia, de ciclismo o de carrera. Zwift no puede rodar una sesión montada sobre frecuencia cardíaca o ritmo, ahí el botón de exportar se queda gris.
Y el archivo tiene que llegar a tu cuenta de Zwift desde un ordenador. Un iPad o un Apple TV no puede recibirlo. Hazlo una vez desde un ordenador y después la sesión está donde quiera que ruedes.
¿Ruedas en un Tacx? Tus entrenamientos de Coachbox también llegan a la app Tacx Training a través de la conexión con Garmin, y esa sí funciona sola.

