La conexión con Apple Watch funciona distinto a todas las demás de esta página. Vale la pena entender por qué antes de prometerle nada a un deportista.
Va por el móvil, no por la web
Apple guarda estos datos en el propio móvil, dentro de Apple Health, y no deja llegar a ellos desde una web. Por eso la app de Coachbox para iOS es el único camino. Tu deportista instala la app, deja que Coachbox lea Apple Health y sus entrenamientos del Apple Watch salen en una lista.
Cada entrenamiento entra con un toque
Desde esa lista tu deportista toca Sincronizar en los entrenamientos que quiere en su calendario. Es más manual que un Garmin, y por eso mismo la conexión se mantiene limpia. Un paseo hasta el trabajo o una lectura despistada de pulso no acaban en tu diario de entrenamiento si nadie lo decide.
Activa Avisarme de entrenamientos nuevos y iOS le avisa en cuanto hay una sesión esperando. Al tocar el aviso, la app se abre justo en esa pantalla, así que todo se resuelve con un toque.
Lo que no vas a tener
Nada vuelve al reloj. Apple no deja que otra app le meta un entrenamiento, así que tu deportista sigue la sesión en la app de Coachbox mientras el reloj graba.
Las sesiones que graba el iPhone o que registran otras apps se quedan fuera a propósito. Casi siempre repiten lo que ya trajo otra conexión.
